Los vecinos de Fuencarral confían sus deseos a Madrid Nuevo Norte

La escena de alegría que proporcionaban decenas de mujeres, hombres y niños, convocados por la Asociación de Vecinos Santa Ana de Fuencarral se refleja claramente en la fotografía. Los vecinos decidieron reunirse alrededor de la Ermita de San Roque, que ahora se encuentra rodeada por un "descampado insalubre y abandonado", tal y como nos describen desde la asociación se encuentra hace años.

Así, añaden: "Hemos elegido este lugar como un símbolo, el ejemplo perfecto de como Madrid Nuevo Norte puede mejorar el norte de Madrid. Cuando el proyecto esté acabado, nuestra ermita ya no será una ruina circundada de basura, sino un punto de encuentro rodeado de un parque, donde los vecinos podamos reunirnos, encontrarnos y disfrutar del espacio público".

Este y muchos otros deseos, son los que los vecinos han escrito en notas que simbólicamente han lanzado al cielo encerradas en globos de colores, querían "expresar así su felicidad por la aprobación inicial de Madrid Nuevo Norte, un paso que demuestra que este proyecto ya no tiene marcha atrás, porque los vecinos lo queremos y la ciudad lo necesita. Ahora sí estamos seguros de que esta vez nuestros deseos se cumplen y no se los lleva el viento”.

Otros deseos que contenían los globos hablaban de: “¡que desaparezca ya este descampado que nos da repulsión por el día y miedo por la noche!”; otros “que lleguen pronto las conexiones con Las Tablas para poder ir al cole rápidamente y sin miedo”. Hay quien ha pedido “nuevos centros deportivos”, quienes han deseado “más centros sanitarios” y quienes esperan pronto “nuevas paradas de Metro”. Entre los deseos de los vecinos, también están las nuevas viviendas que facilitará en proyecto Madrid Nuevo Norte. Los mayores, sobre todo, lamentan que cuando sus hijos se independizan se tengan que ir fuera del barrio, por la excased de vivienda en la zona. La lista de deseos se completaba con la de algunos de los niños que también quisieron participar: "Ellos quieren campos de fútbol y bibliotecas, pero también “rascacielos tan altos como los que vi cuándo me fui de viaje con mis papas con el avión. Y parques, y pistas para ir con la bici y una ciudad más sostenible”.

Los vecinos están convencidos que todo esto es lo que va a traer Madrid Nuevo Norte, así que, entre las notas lanzadas al cielo, no ha faltado una en la que, una vez más, daban las gracias a todas las administraciones, los políticos y los agentes privados que han sido capaces de ponerse de acuerdo, después de 25 años de bloqueo, para que los vecinos vean transformados sus deseos en realidad.