La entrenadora de sonrisas, Eva Robles, de ponencia en el Centro Penitenciario Madrid 3 de Valdemoro

Hoy, ha sido el ¡gran día!. Lleno de emociones, aprendizaje y solidaridad. ¡Me enganché! Así comienza mi “Talego Tour” con la sonrisa puesta.

Esta organización de voluntarios “Solidarios para el Desarrollo” llega a mí a través de la plataforma OMBIT by Thinking Heads de la que formo parte como conferenciante. El responsable del programa de prisiones, Álvaro Crespo, me facilita todas las gestiones para “entrar en la cárcel”, me explica las estrictas normas carcelarias y me anima a hacer distinto un día en la vida de los internos del Centro Penitenciario Madrid 3 de Valdemoro”, me invita “a romper con su dura rutina penitenciaria”.

 

Cerramos la fecha, le mando todos los datos que me requiere y comienzo a preparar mi presentación titulada: “El Poder de tu sonrisa”. Me explica que me irán a buscar y me devolverán a casa y que en todo momento estaré acompañada por cinco voluntarios, me facilita todo y me explica que con este programa llamado “Aula de Cultura”, acercan a gente influyente de la cultura a la realidad penitenciaria, para que actuemos como agentes sensibilizadores en nuestros espacios de opinión.

Ciertamente impone, pronunciarlo en alto te da respeto, “voy a dar una conferencia en la prisión”. Tras vivir la experiencia tengo que deciros que ha sido algo muy gratificante. Ha sido maravilloso ver cómo los “chicos” (como los llama Marta, una de las voluntarias) pedían papel y boli para apuntar las frases que hoy les he regalado.

Ha sido increíble hacer los ejercicios de respiración que les recomiendo para hacer todas las mañanas y así comenzar el día de manera positiva, consciente y tranquila. Leer a Lope de Vega todos al unísono su mítico “Desmayarse, atreverse, estar furioso” … un momento ¡tan especial!, que nunca podré olvidar.

Pero, lo que más me ha llenado de orgullo ha sido sacarles la sonrisa a pasear en más de una ocasión. Ver sus gestos de atención, de desacuerdo en ocasiones, de melancolía en cada momento, de participación, de interés, de implicación en los ejercicios.

Los “chicos” le han dicho a las voluntarias que… ¿cuándo vuelvo?, con ellas tienen más confianza, porque las ven todos los sábados. Bueno, Iván me lo ha dicho directamente a mí, ¡estaba encantado! Y, sobre todo, el agradecimiento que todos me han mostrado por regalarles mi tiempo a cambio de nada (eso es lo que ellos creen). Al despedirse, uno a uno, me han hecho sus regalos en silencio contenido.

Aprovecho para darles a ellos las gracias por su acogida, su atención y por hacerme sentir una vez una verdadera “entrenadora de sonrisas”. El “Talego Tour”, como lo denominan los voluntarios, acaba de comenzar.

 

La Asociación sin ánimo de lucro http://www.solidarios.org.es

Como os he comentado al principio he estado acompañada en todo momento por voluntarios: Javier, Marta, Patricia, Luz, Guiomar y Marta que en todo momento me han facilitado mi entrada y han participado de la charla como si fueran uno más.

Eso es lo que más me ha llamado la atención de las personas que he conocido, su pretensión consiste en hacer sentirse a aquellos que están en riesgo de exclusión por cualquier causa como si “fueran uno más”.

Se ocupan de reforzar la creencia en la capacidad de cambio de las personas, independientemente de sus circunstancias y de sus errores. Poseen la capacidad para crear relaciones distintas en un espacio fuertemente jerarquizado, esto me ha sobrecogido.

He observado que son capaces de frenar las consecuencias de la reclusión y preparar el camino para la reinserción. Lo hacen tratando de devolver a los internos su autoestima, tratando de que no se vean como “algo negativo”, sino como una persona que tiene que aportar y que tiene algo que cambiar.

Lo hacen desde los distintos proyectos que tiene la asociación como son: personas sin hogar, acompañamiento de mayores, instituciones penitenciarias, salidas con personas con enfermedad mental, personas hospitalizadas… Abarcan un abanico tal, que me imagino el gran orgullo que sentirá su fundador, José Carlos García Fajardo (*)

El programa en el que he impartido hoy la conferencia es el denominado “Aula de Cultura” que realizan todos los sábados. Se realiza en los centros penitenciarios: Alcalá Meco de mujeres, Soto del Real, Navalcarnero y en Valdemoro.

En estos mismos centros también tienen otras actividades como el “grupo de sensibilización” en el que preparan eventos anuales. Acuden a institutos y universidades acompañados de internos que cuentan su experiencia en el ámbito carcelario, así como los voluntarios.

Actividades para normalizar o restar la estigmatización que la sociedad ejerce sobre estos colectivos. De ahí la salida mensual con los internos de tercer grado, este año ya han visitado el Museo del Traje, Microsoft, el Museo Soroya, la Fundacion de La Caixa y próximamente irán a un espectáculo de magia en el Matadero.

Los Voluntarios Solidarios para el Desarrollo

Las primeras en recibirme en el punto de encuentro fueron Patricia y Guiomar, esperábamos a Javier que era el que nos trasladaba en su propio vehículo. Ambas se ocuparon de resolver mis dudas de lo que podía hacer, lo que no. De lo que consideraban oportuno o no, según su sentir y experiencia en estas visitas de todos sus “sábados carcelarios”.

Patricia, estudiante de física, se acaba de incorporar hace un par de meses, había ido pocas veces, estaba un poco como yo: expectante, “hago estas prácticas por una amiga que me dijo que era super gratificante, aunque no tenga mucho que ver con lo que estudio”.

Guiomar, sin embargo, estudia trabajo social, y lleva dos años trabajando con Solidarios, tanto en el Aula de los Sábados como en el área de mayores. Se engancha con los talleres de cine que se hacían todos los martes en la prisión. También trabaja en Aranjuez con personas que han contraído el VIH, “estoy hecha para dar, nada me hace sentir tan bien”.

Entonces, ya llega Javier que para el coche para esperar a la tercera voluntaria que voy a conocer. Javier hace dos años que le declaran una incapacidad total y se encuentra con un montón de tiempo libre. “Yo pasé por la experiencia de la cárcel en los años 90, Solidarios me ha dado la oportunidad de devolver a los que están pasando por esto toda la gratitud que le tengo a la cárcel”. No le importa que cuente que entró en la prisión por adicción a las drogas, que os comparta que él está vivo gracias a la cárcel, “cuando hablaba con mi madre le decía que encerrado entre cuatro paredes me sentía más libre que en la calle”.

Javier, junto con todos los “Voluntarios para el Desarrollo” trabaja en buscar otras alternativas a la privación de libertad a las personas que cometen un delito, “la cárcel no rehabilita, hay muchas alternativas como el trabajo social, por supuesto depende de cada caso, luego también están las normas tan estrictas, una persona no puede rehabilitarse sin el cariño y la cercanía de sus familiares y amigos, hay cárceles en Europa que ponen en contacto a sus familiares semanalmente a través de una tablet, sino pueden ir a verles, aquí está prohibido entrar con el móvil”.

Entonces llega Marta, la maestra de la “anti-estigmatización del talego”. Ella es la que me dijo que todos los conferenciantes de los sábados acabábamos por hacer el “Tour del Talego”. Lleva cinco años como voluntaria en el ámbito carcelario y emana por sus poros la solidaridad con personas a las que se juzgan por haber cometido un error en su vida. Marta, estudia derecho, y quería saber cómo vivían los que a lo mejor algún día ella tendrá que defender o acusar.

Se mueve como pez en el agua por la prisión, ¡son muchos sábados! Me facilita todo, entiende mi aprensión al principio, pero me transmite tranquilidad, normalidad e ilusión. “Mis compañeros de carrera, mi novio… no entienden cómo hablo de los internos como de “mis chicos”, los que están ahí fuera no se dan cuentan que los que están aquí dentro son personas como nosotros, han cometido un fallo y muchos de ellos lo están pagando la mayor parte de su vida. Muchos de ellos pasan más tiempo con nosotros que con sus familiares que ya no les visitan”.

Al llegar a Valdemoro, Javier nos deja ya en la entrada de la prisión y se baja a la gasolinera a por Luz y la Marta, que han venido desde Madrid en el autobús que para un poco lejos de la prisión.

Luz, estudia para criminóloga y está haciendo sus prácticas con la asociación. Desde el minuto cero, se da cuenta que lo que sale en las “pelis de cárceles” es un rollo, no es tan estricto o al menos eso parece “el que podamos hacer las actividades sin la presencia de funcionarios da mucho juego para que podamos trabajar comportamientos, emociones… con el hándicap que a los reclusos no les gusta mostrarse como son, pero menos delante de los funcionarios”. Sueña con implantar nuevos modelos de mediación entre conflictos entre los internos, de facilitar algo más contacto con los allegados, de poder influir en las juntas de tratamiento para que no pongan tantas barreras a la reinserción.

La futura pedagoga Marta, viene de otro tipo de voluntariados, con niños y discapacidad, pero con un factor común el “riesgo de exclusión social”. Tiene muy claro que el ámbito penitenciario es en el que trabajará de ahora en adelante, quiere vivirlo “desde dentro” y romper los estereotipos que tiene la sociedad sobre un recluso. “Me pasa como a Javier, creo que puedo cambiar las cosas”. Para los internos el día que venimos “Solidarios” es un día distinto, es un día que se preparan, se ponen sus mejores galas, me llamó la atención la primera vez que vine, se echan hasta su colonia”.

 

Lo más difícil es la salida

Eso me confiesa Javier, “el paso por la cárcel es toda una experiencia. Él abismo llega cuando sales, te tienes que esconder, nadie puede saber que has estado en la cárcel porque todos te van a juzgar. En mi caso que estuve en la cárcel de Castellón, ¡imagínate! Antes no había nada de esto, nosotros teníamos al capellán que hablaba con nosotros y que traía a un par de monjitas que nos cantaban canciones y para de contar. Me siento super orgulloso de poder ayudar a los que están pasando por lo que yo pasé. Nadie está preparado para vivir en la cárcel. Solidarios ha ganado un premio este año por el fomento de la lectura entre los reclusos, algo estaremos haciendo bien”: http://www.solidarios.org.es/solidarios-recibe-el-premio-nacional-de-fomento-de-la-lectura-por-su-labor-en-las-aulas-de-cultura-en-la-carcel/

No sé si sabéis lo que es vivir con privación de libertad o podéis llegar a imaginar los profundos daños que pueden llegar a causar en la persona que lo vive. Si a esto añadimos el estigma social que acarrea haber pasado por prisión, tenemos un riesgo de exclusión social en un grado muy alto, más, cuando la mayoría de ellos vienen ya de transitar esta situación.

Aunque en España tenemos una de la tasa de delitos más baja de la Unión Europea, tenemos a más de 61.000 personas en prisión, ya que la tasa de encarcelamiento es un 32% superior a la media de los países europeos, por el aumento de la duración de las penas en los sucesivos códigos penales.

La Red de Organizaciones Sociales del Entorno Penitenciario (ROSEP), a la que pertenece Solidarios, considera que “un 50% de personas encarceladas deberían estar en libertad”, con trabajos de reinserción de carácter social, terapéutico y comunitario. Cuanto más tiempo se pasa en prisión más difícil es reinsertarse, un concepto que figura en nuestra constitución pero que no aborda nuestra estructura penitenciaria.

La mayoría de los delitos que se cometen (el 42%) son delitos contra el patrimonio, seguido por los delitos contra la Salud Pública (27,51%), contra la libertad sexual (6,26%) y homicidios (5,34%).

En este enlace podéis saber más de su labor:

Todos los detalles de la labor de "Solidarios"

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(*) Su fundador: José Carlos García Fajardo,

Profesor Emérito de la UCM, en donde enseñó Historia del Pensamiento Político y Social en la Facultad de Ciencias de la Información. Fundó “Solidarios para el Desarrollo” en servicio a las personas y pueblos más desfavorecidos.

Actualmente, desde el Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS) dirige un servicio de información gratuito a medios de comunicación de América Latina, EE.UU., Canadá y España.  Destacado pensador social nacido el 6 de abril de 1937. Es Doctor en Derecho por la Universidad Complutense, Licenciado en Ciencias de la Información (UCM) y tiene varios títulos de destacadas universidades europeas. Ha publicado diez libros.