Entrevista a Juan Segovia, vecino y secretario general del PSOE-Fuencarral por Grupo Vaguada

Por Eva Robles

Desde su escaño en la Asamblea de Madrid siempre que puede transcenderlo eleva las necesidades de su distrito dónde vive y en el que es secretario general de la agrupación de su partido político”. Ha cambiado su aspiración, desde que era pequeño, a ser presidente del gobierno porque ha observado que “se pasa fatal”, nos comenta entre risas.

Un cinéfilo redomado, defensor a ultranza de la solidaridad del ser humano, su generosidad, su capacidad de empatizar con los demás, ponerse en su lugar y poder ayudar a mejorar sus vidas. En contraposición coloca la injusticia y el egoísmo.

Dice encontrarse en el ecuador de su vida profesional de su trayectoria política y probablemente de aquí en cinco años se ve ya en otra actividad, por ejemplo, locutor de radio. Dedica muchas horas a la política, pero porque le gusta. Así, de repente, no le viene nada a la cabeza de lo que arrepentirse y aunque lo que menos le gusta de la iglesia católica es lo de que “hay que perdonar todo”, en cierto modo lo comparte, sobre todo cuando se lo piden; asevera que el que perdona, se engrandece.

 

Afrontamos el cuestionario, el mismo que contestan sus compañeros de otras formaciones políticas, en el local de la agrupación del PSOE-Fuencarral, en el distrito.

¿Qué haría para mejorar el distrito Fuencarral-El Pardo?

Creo que se podrían hacer muchas cosas, pero fundamentalmente una, y es reequilibrar el distrito, tenemos unas zonas muy ricas, otras muy empobrecidas y muy deterioradas. Para los socialistas  conseguir el reequilibrio pidiendo un mayor esfuerzo a los que viven muy bien para poder mejorar la vida de los que viven muy mal. Así, tendríamos un distrito más homogéneo también en derechos y en calidad de vida, para mi sería una prioridad.

 

¿Qué le sobra al distrito?

Hasta hace pocos meses le sobraba la Plaza del Caudillo. Llevábamos años en una lucha contra la derecha para que cumpliera la ley y para que acabara con eso que era una vergüenza y una ignominia para cualquier demócrata. Afortunadamente ha habido un cambio con una mayoría de izquierdas en Madrid que ha permitido que estemos a punto de quitar finalmente la placa aunque quede alguna que otra calle todavía.

Sobra una cierta  irresponsabilidad por parte del equipo dirigente actual a la hora de no cumplir con lo que en los plenos se acuerda, son ya muchas resoluciones las que en la Junta Municipal se aprueban por unanimidad y luego no se cumplen.

 

¿Qué le falta al distrito?

Le faltan muchas cosas, me vienen dos. Un buen teatro que tenemos pero que está cerrado y amenaza ruina: El Teatro de Madrid y que también llevamos años pidiendo que se reabra desde que lo cerró la derecha. Creo que es momento que recuperemos este foco cultural en el distrito. Falta un centro de especialidades que hemos luchado muchísimo por él, en el barrio de Valverde. Es la carta a los Reyes Magos que he pedido este año para el Distrito.

 

¿Para qué decide dedicarse a la política? ¿Tiene aspiraciones de dedicarse a un puesto político a nivel nacional? ¿Qué hacía antes de este puesto?

La política ha sido algo muy vocacional, desde pequeño siempre tuve una enorme vocación pública. Cada uno contribuye en su aportación a la sociedad desde lo que es su vocación. Desde el periodismo, la medicina, la enseñanza o en mi caso la vocación pública, el gestionar el espacio que ocupamos todos desde una institución, el ayuntamiento, un parlamento autonómico... Me siento muy satisfecho con estar llevando a la práctica mi vocación. No tengo en la cabeza, ni en mi radar un puesto a nivel nacional.

Tuve una breve experiencia en una editorial, negocio familiar, pero empecé muy joven a dedicarme a la política. Desde muy al principio, mis compañeros en la agrupación me fueron encomendando distintas responsabilidades que asumía. Entré en la Junta de Distrito como vocal vecino hace dos legislaturas, enseguida pasé a ser Diputado Autonómico (el más joven por entonces). Por tanto he empezado una carrera política que ha empezado pronto y me permitirá una carrera profesional distinta después.

 

Cuando le dicen que va a ser representante de su partido en un distrito de más de 240.000 almas ¿Qué se le pasa por la cabeza?

Es verdad que te dicen que vas a representar a los madrileños, hay una lista única para Madrid, uno es diputado por el conjunto de votos de los madrileños. Pero, si es verdad que por ser vecino y responsable político del partido en el distrito de Fuencarral-El Pardo tengo una vinculación muy especial. Yo sentí muchísima ilusión y emoción. Lo que toca decir aquí es, mucha responsabilidad, también.

El día que yo me senté en mi escaño con 28 años no me lo podía creer, estaba feliz, encantado, honradísimo, un poco abrumado por representar a un partido histórico con 137 años en un parlamento que hasta ese momento solo había visto por la tele, pero con muchísimas ganas de hacer cosas.

La primera propuesta que defendí fue precisamente una de mi distrito: el Centro de Especialidades de Fuencarral, del que hablábamos antes. Hace cinco años, a los tres meses de arrancar mi primera legislatura hago mi primera intervención en el Parlamento Autonómico. La primera vez que me encargaban una pregunta, es terrible, es como lo de lanzarse en la piscina de cabeza. La dirección del grupo me pide que la defienda y era mi primera intervención en el Parlamento, un momento tenso, pero que estuvo muy bien.

 

Cite y enumere los grandes temas del barrio por el orden que considera prioritario actuar.

Centro de especialidades y Teatro de Madrid, como ya he dicho anteriormente. Y junto a eso hay mucho que hacer, por ejemplo las zonas más antiguas del barrio, como son las plazas del barrio del Pilar, mejorar la calidad de vida de las miles de personas que viven ahí. Sigo reivindicando la rehabilitación de edificios en esta zona y en otros núcleos del distrito. El ayuntamiento debería hacer una buena inyección de dinero para mejorar de manera directa la vida de la gente, a través de ascensores, de la eliminación de barreras arquitectónicas, los propios edificios donde viven.

Hay mucho que hacer con la educación pública, con los centros de salud y mayores. Vemos en la educación que la derecha habla de que se puede elegir entre concertada o pública, y al final comprobamos que en realidad no se puede. Vemos como hay barrios de este distrito donde solo hay oferta concertada y la pública desaparece. Un empujón a la escuela pública no vendría mal en este distrito y en todo Madrid, yo siempre en la Asamblea pongo de ejemplo mi distrito, con el Blasco Núñez de Balboa, el colegio Mirasierra, etc.

 

¿Cree que el proceso de participación ciudadana planteado actualmente es correcto?. En el sentido que aún existe una gran fractura de conocimiento tecnológico. ¿Hay mucha gente que se queda fuera con los procesos de participación online?.

Comparto perfectamente su opinión respecto a la desigualdad tecnológica que existe, cada vez menos afortunadamente. El grupo  municipal socialista ha buscado otras fórmulas para acercar las instituciones a los vecinos que no sean las tecnológicas, porque ejemplo celebrar el Pleno del Distrito en un barrio alejado de la Junta Municipal, en el Centro Cultural Alfredo Krauss, intentado de esa manera acercar el ayuntamiento.

Pero, si que es verdad que cuesta, no hemos acabado de acertar en general en las fórmulas  de aproximación a la participación y está bien no dejar de intentarlo. No hay que dejar pasar que la democracia representativa es el mejor sistema de participación, más democrático y el más lógico. Consiste en que los que tomen las decisiones sean las personas a las que los ciudadanos votan. El compartir algunas decisiones, aunque sea con una parte de la población mayoritaria, no tiene mucho sentido el proponer hacer “presupuestos participativos” para que  participe un 1,1 % de la población de un distrito, esto mejora poco las cosas.

Si esta es la alternativa a que las decisiones las tomen los representantes de los ciudadanos elegidos en las urnas se considera esto una fórmula de descentralización y además participe un porcentaje tan ínfimo, a mi me parece que no merece la pena. Hay que explorar si queremos compartir determinadas decisiones, vías para que de verdad participe un número suficiente de gente para que de verdad esto tenga un sentido y una representatividad.

 

En cuanto a la ejecución del presupuesto en la parte de inversiones…

Ahora Madrid, que lleva un año ya gobernando, no se está caracterizando por la buena gestión de los recursos públicos. Me preocupa porque esto puede llevar a una gran decepción a una parte de la izquierda madrileña que se alegró cuando ganó Manuela Carmena y su equipo de gobierno, no tuve duda, ni mi partido tampoco que preferíamos un gobierno de izquierda.

Fuimos absolutamente generosos  y responsables en nuestro apoyo a Manuela Carmena y a su equipo desde el primer momento. A mi juicio este primer año está siendo muy decepcionante, lo que estamos viendo es una gestión de la que no sobresale nada, en la que hay muchos elementos francamente oscuros en el sentido de mala gestión.

Soy de quienes piensa que esto es decepcionante, que a los socialistas no nos viene bien que la gente se decepcione con un gobierno de izquierdas, después de casi 25 años de gobierno de la derecha. Sería bueno que los socialistas en este distrito y en la ciudad de Madrid entremos a gobernar porque el actual equipo no lo está haciendo bien. A mi me gustaría que entráramos a gobernar con ellos.

 

¿Cómo controla desde la oposición el grupo municipal socialista al gobierno municipal?

En la Junta de Distrito yo estoy absolutamente satisfecho con la labor de nuestro concejal Chema Dávila y nuestros vocales vecinos, pero estamos en una posición compleja. Estamos en la oposición, pero estamos ayudando a que el propio gobierno pueda sacar adelante sus iniciativas cuando las compartimos. Ayudamos a que saliera adelante la investidura, los presupuestos. Pero, también estamos diciendo que no a lo que no nos gusta, hemos votado en contra de propuestas de Ahora Madrid que nos parecía que no tenían sentido, en el Ayuntamiento igual.

 

Mensaje para los vecinos de Fuencarral-El Pardo para este 2017

Los socialistas estamos trabajando todos los días por ayudar a que tras el cambio que se produjo hace un año y medio en Madrid, la cosas mejoren. En Fuencarral-El Pardo también. Y en muchas ocasiones está resultando muy difícil.